El barrio de Comillas ha sido el ámbito en el que hemos desarrollado nuestro aprendizaje en relación al tema de la regeneración urbana como estudiantes de la asignatura Intensificación en Urbanismo de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSAM) a través de la metodología de Aprendizaje y Servicio (ApS) entre septiembre y diciembre de 2024. La misma se ha aplicado a través del proyecto ApS de la Universidad Politécnica de Madrid “Repensar los Barrios de Madrid”. Este enfoque nos ha permitido aplicar nuestros conocimientos a un caso real, vinculando la teoría con la práctica y teniendo en cuenta las necesidades y expectativas de los vecinos respecto a su barrio.
En concreto desarrollamos dentro de la asignatura un diagnóstico integrado y un conjunto de estrategias de regeneración urbana que se han alimentado de los momentos de interacción con los vecinos y vecinas de Comillas. En este sentido agradecemos enormemente la implicación en el ApS a la Asociación Vecinal Parque de Comillas y a la Asociación de Familias de Alumnos del Colegio Perú, que nos han acompañado generosamente durante todo el cuatrimestre.
En este artículo ahondamos en la aportación que han hecho al curso a través de su participación. Para ello hemos utilizado un cuestionario en el que reflexionamos sobre nuestra experiencia y el impacto que ha tenido el ApS en nuestro aprendizaje a lo largo del curso.
El valor del ApS en la formación urbanística
El ApS nos ha aportado una dimensión mucho más realista a nuestra formación académica, haciéndonos comprender que nuestro trabajo tiene un impacto directo en la vida de las personas. Algunas compañeras destacan cómo este método “conecta el aprendizaje teórico con una experiencia práctica”, ayudándonos a ver nuestro trabajo “no solo como un ejercicio académico, sino como una oportunidad para mejorar el entorno”.
Trabajar con un caso real nos ha permitido entender que el diseño urbano no se queda en una simulación, sino que tiene implicaciones concretas en la vida de los habitantes de un barrio. “Nos ha enseñado la importancia de escuchar a las vecinas, que son quienes mejor conocen la realidad de su barrio”, señalaba una de las respuestas del cuestionario.
Plano resumen de la estrategia de regeneración para Comillas desarrollada por uno de los grupos de alumnas y alumnos.
Una nueva forma de aprender urbanismo
Este proyecto no solo nos ha dado la oportunidad de aplicar herramientas analíticas y técnicas, sino que también nos ha permitido desarrollar una visión más crítica y social del urbanismo. La posibilidad de trabajar en el territorio y en contacto directo con sus habitantes ha sido clave para entender las dinámicas urbanas desde una perspectiva más humana y cercana. “Estudiar desde dentro de un entorno urbano, en contacto con personas que viven y trabajan allí, nos permite comprender mejor los problemas que desde fuera pueden pasar desapercibidos”, apuntaba otra compañera.
Gracias al ApS hemos reforzado la importancia de la participación ciudadana en el diseño urbano. No se trata solo de proyectar mejoras en el espacio público, sino de hacerlo desde la escucha y el diálogo. “Lo que para nosotras podría parecer simplemente un trabajo de una asignatura, en realidad va mucho más allá y sirve de verdad a la gente”, afirmaba otra estudiante.
Esta experiencia nos ha ayudado a entender que el urbanismo no solo trata de diseñar espacios, sino de responder a necesidades concretas de la ciudadanía. Como decía una de las compañeras en el cuestionario, “me ha enseñado que nuestro trabajo tiene un valor más grande del que de primeras podríamos pensar”. Hemos podido enfrentarnos a la realidad de las dinámicas urbanas y a la complejidad de implementar soluciones efectivas en un entorno real.
El enriquecedor contacto con los vecinos
Uno de los aspectos que más hemos valorado del proyecto ha sido la posibilidad de interactuar con los vecinos y otras personas del barrio. Estas conversaciones nos han permitido recoger información valiosa que no siempre se obtiene a través de análisis técnicos. “Las conversaciones con los vecinos han aportado información sobre percepción de seguridad, movilidad cotidiana o demandas de espacio público que no siempre aparecen en los estudios técnicos”, señalaba una de las respuestas.
Este contacto directo ha sido clave para diseñar propuestas más ajustadas a las necesidades reales del barrio, alejándonos de soluciones genéricas. “Hemos entendido lo que querían y hemos podido proponer ideas más acordes a lo que ellos necesitan”, afirmaba otra compañera. Gracias a estas interacciones, hemos podido profundizar en aspectos que van más allá de la teoría, como la importancia de generar espacios inclusivos y accesibles.
Sin embargo, también sentimos que nos hubiese gustado ampliar aún más estas interacciones, profundizando en el diálogo con los residentes para desarrollar propuestas todavía más ajustadas a sus necesidades. Creemos que es clave seguir explorando vías para que la participación vecinal sea aún más activa en todo el proceso.
Conclusión: una experiencia transformadora
Este proyecto nos ha permitido vivir el urbanismo desde una perspectiva más cercana y aplicada. Nos ha demostrado que nuestro trabajo puede tener un impacto real y que, para que el urbanismo sea efectivo, debe ser participativo. La experiencia del ApS en la regeneración de Comillas nos ha ayudado a desarrollar una mirada más sensible y crítica, reforzando nuestra vocación de mejorar la vida en las ciudades a través del diseño y la planificación.
Sin duda, esta experiencia ha demostrado que el urbanismo no solo se diseña desde los despachos, sino también desde la calle, con la participación de quienes viven y construyen la ciudad día a día.
María José Gerez Alonso, Noelia Cárdenes González, Cristina Díaz Álvarez, Esther Espinel de Dios, Aya Himmi, Irene Joglar Fernández, María León y Francia Corbella, Andrea López Lombarte, Lucía Ley García, Sara Muñoz Lago, Celeste Melguizo García, Begoña Pedraza Alonso, Isabel Ruiz Rosado, Javier Serrano Camacho, Sonia de Gregorio Hurtado.
Foto: Acto de presentación de las estrategias de regeneración a los vecinos y vecinas de Comillas el 6 de febrero en el local de la Asociación Vecinal Parque de Comillas.