Las Voces del Barrio: Julián Jiménez

Hoy traemos un nuevo capítulo de Las Voces del Barrio. Esta, es una sección que pretende mostrar las realidades, las historias y las vidas de nuestros vecinos y vecinas de Carabanchel. En Las Voces del Barrio queremos recuperar ese espíritu de barrio que poco a poco se ha ido perdiendo en las últimas decadas y que ha hecho que nuestro vecino o vecina sea un auténtico desconocido. 

Queremos conocer vuestras historias. Cada mes, descubriremos una nueva Voz del Barrio. Si quieres participar, puedes mandarnos un correo a davidgarcia@avocesdecarabanchel.es o contacto@avocesdecarabanchel.es 

Hoy conocemos a Julián Jiménez, 55 años. Un carabanchelero de Alaraz (Salamanca)

Julián nos recibe amablemente en su casa del barrio de San Isidro, sentado en su sillón, equipado con mascarilla de su equipo, el Real Madrid, camiseta de uno de sus grupos favoritos, Leño y cojín de AC/DC. 

► ¿Quién es Julián Jiménez?

Nací en Alaraz, un pueblo de Salamanca pero muy pronto, mi familia vino a Madrid a buscarse la vida. Soy uno más de todos aquellos niños del baby boom que apenas estuvo unos pocos años en sus pueblos de origen. Con apenas dos años salimos del pueblo por lo que no tengo ningún recuerdo de Alaraz. 

Nuestro primer destino fue Vallecas. De ahí, fuimos a la Travesía del Almendro en la Cava Baja. Recuerdo sobre todo el centro de Pontones porque iba muchas veces con mi madre a que me cosieran la cabeza. A los 5 años, vinimos a Carabanchel, a la calle Picaza, cerca del Gómez Ulla. Ahí estuvimos hasta los 14 años, cuando nos mudamos definitivamente a la calle Aceuchal. 

► ¿Cómo fue tu infancia en Carabanchel?

Recuerdo una infancia muy bonita. Jugábamos mucho en la calle. Antes no teníamos consolas, así que jugábamos siempre en la calle y nos relacionábamos mucho entre los amigos y los compañeros del colegio Nebrija Rosales. Recuerdo jugar al Bote en medio de la calle, cuando los coches aún no gobernaban la ciudad. 

También recuerdo con mucho cariño las tardes en el Parque Cerro Almodovar, aunque antes no era un parque, era una escombrera, llena de trastos, escombros y basura. Montabamos trincheras, casetas y fogatas en los días de frío y lluvia. En la escombrera echábamos dreas, que eran peleas de piedras. Aprovechábamos el entorno para jugar y divertirnos. Obviamente, más de una vez acabamos en urgencias. Sobre todo, cuando venía gente de otros barrios y las peleas dejaban de ser tan amistosas. 

► ¿Cómo fue tu adolescencia en Carabanchel?

Tras dejar el colegio, me fui al Instituo San Isidro con un grupo de amigos. Con 14 años, recuerdo hacer nosotros la matrícula. Había que buscarse la vida solo porque antes los padres no sabían mucho de esos temas y no podían ayudar. Me cogieron en el turno de noche del San Isidro. Iba a clase de 18:00 a 22:00. Terminé los estudios en el Emilio Castelar. 

Mientras tanto, desde los 14 años trabaja en la gasolinera de la calle Fátima realizando tareas de gestión, tareas de oficina y  sobre todo recados. Ahí estuve un par de años. Después trabajé en un bar de la calle Algaba. Estudiaba en los ratos libres. 

Fue una infancia corta y una adolescencia dura pero también recuerdo momentos muy bonitos. Íbamos mucho a los billares de la calle Camichi y a los de Vía Carpetana. Aprendíamos a jugar al billar y al futbolín. También recuerdo las tardes de domingo en el cine. Íbamos al Cine Canadá, al Kursal, al Cine España y sobre todo al Cine Los Ángeles. Ahí teníamos sesión de tres películas y se dedicaban a ciclos de terror o a ciclos musicales. 

Muchas tardes las pasábamos también en la Plaza de las Tres Jotas. La llamábamos así por el bar que había justo en la plaza. (Estamos hablando de la placita que se encuentra en la calle Pinzon con calle Hermanas Alonso Barceló). Juntábamos dinero entre los amigos y comprábamos un par de litronas y unas pipas y pasábamos la tarde hablando en la plaza. Recuerdo también jugar al frontenis en la fachada de la Plaza de Toros hasta que la zona se llenó de delincuencia y problemas. 

► Fin de la adolescencia: drogas en el barrio y drama personal

En los años 80 hubo muchos amigos, hijos de gente currante como nosotros que cayeron en la droga. Había familias que tenían a toda su gente enganchada. En aquella época, jugabamos todos juntos en la calle al fútbol, nos conocíamos todos. A veces preguntaba alguien, ¿Dónde está “Fulanito”? La respuesta solía ser la misma. Ha muerto de la droga. ¿Y el hermano? En la cárcel. El que no moría, estaba en la cárcel. Fue un boom tremendo, sobre todo por desconocimiento y por la llegada de esa libertad mal entendida. 

La heroína demacraba mucho. La gente acababa destrozada. Ahora muchos personas con traje y corbata se drogan igual o más que antes pero la heroína marcaba. Daba mucha pena porque era gente normal, como nosotros que al final acababa metida en la delincuencia. 

Uno de los momentos que más me ha marcado es el fallecimiento de dos de mis mejores amigos de la adolescencia. Con 18 años, estos dos amigos fallecieron en un accidente de tráfico. Chema y Fito. Uno compañero del colegio, otro vecino de la calle Carlos Domingo. Recuerdo ir muchos días a casa de Chema y él a la mía. Aún a día de hoy sigo manteniendo relación con sus padres. Cuando eramos jóvenes, íbamos al cementerio a pasar tiempo con ellos y a bebernos unas litronas en su compañía. 

► ¿A qué te dedicas ?

Trabajo en la hostelería, en un hotel de 4 estrella y llevo en ERTE un año y 3 meses, desde 23 de marzo de 2020. Me estoy tomando el retiro como un año sabático, aunque el tema económico es más complicado porque cobras menos. He aprovechado este tiempo para hacer cursos. He hecho uno de negociación y resolución de conflictos, que al fin y al cabo, es necesario para el día a día. La vida es un conflicto continuo. 

He hecho otro sobre web 2.0 para ponerme un poco al día. Después del bachillerato estudié informática y siempre me ha gustado mucho trastear con los ordenadores. No me dediqué a eso porque ya tenía un trabajo indefinido en el hotel. Tuve la oportunidad de entrar en El Corte Ingles, en el departamento de informática. Si no hubiera tenido un puesto en el hotel, habría ido de cabeza. Nunca se sabe. En ese momento, había que aferrarse a un puesto fijo. 

► ¿Cuáles son tus mayores preocupaciones?

Ahora mismo, mi mayor preocupación es que mi hijo pueda encontrar un trabajo. A nuestra edad y en nuestra situación, podemos vivir una vida corriente, sin muchos lujos. La mayor preocupación es que mi hijo pueda encontrar un trabajo para poder empezar a vivir su vida, que al fin y al cabo es lo que todos los jóvenes quieren. 

También me preocupa mucho la salud. Una vez que te vacunas parece que te quitas un peso de encima. La gente ahora está más relajada, ilusionada y esperanzada. 

► ¿Qué cosas te hacen feliz en tu día a día? 

Me conformo con poco. Disfruto de una buena película, viendo una serie, escuchando un buen disco o un concierto. También me hace feliz hacer algún viaje, alguna escapada. Por supuesto, una cerveza bien fría. Que volviera Rosendo me haría muy feliz. 

► ¿Qué es lo que más te gusta de Carabanchel?

Es mi barrio de toda la vida y es dificil decir algo concreto. Me gusta mucho la buena comunicación del barrio. Me gusta la diversidad de la gente. Conocemos y aprendemos muchas cosas de las diferentes culturas. Me gusta la gente normal y sencilla de Carabanchel. 

► ¿Qué no te gusta de Carabanchel?

Te diría, por ejemplo, la suciedad. Y sobre todo, me da la sensación de que estamos volviendo a una época compleja de drogas. En la calle Zaida, tenemos un callejón donde drogadictos del barrio vienen a pincharse, a hacer sus necesidades y a tener relaciones sexuales a plena luz del día a escasos metros de un colegio. El Ayuntamiento nos obliga a tenerlo limpio pero para nosotros es imposible controlarlo. 

► ¿Tienes un lugar favorito del barrio?

De pequeño, me quedo con la escombrera. Es un lugar que recuerdo con mucho cariño. Hasta el lugar más sucio y abandonado del mundo puede estar lleno de recuerdos bonitos. También tengo que mencionar la Plaza de las Tres Jotas.

Ahora me quedaría con la zona de Pedro Díez. Me gusta ir al Gruta 77 a disfrutar de algún concierto. 

► ¿Cuáles son tus aficiones?

Me gusta mucho escuchar música, sobre todo Rock español. Desde jóven escuchando a Los Leño, Extremoduro, Marea, Benito Kamelas. Me gusta también los Rolling Stones, ACDC, Led Zepellin. No hago ascos a nada. Me gusta escuchar de todo pero sobre todo el rock. 

También me gusta mucho el cine. Películas de terror como El resplandor, el cine social como Barrio de Fernando León o Los Lunes al Sol. También me gustan los clásicos como Psicósis o La Vida de Brian. 

La informática es otra de mis aficiones, me gusta mucho trastear y montar de vídeos, de hecho tengo una canal de Youtube, llamado VideoJul

► ¿Un mensaje a los vecinos?

Les diría que tendríamos que intentar estar más unidos para conseguir cosas positivas para el barrio, sobre todo tenemos que intentar dejar a los jóvenes un barrio mejor. Más solidaridad, más apoyo y más comunicación entre los vecinos. 

Para finalizar, Julián nos ha pedido cerrar esta entrevista con un tema que le recuerda a su juventud y refleja a la perfección su vida por aquel entonces. 

MIS AMIGOS DONDE ESTARÁN (TOPO)

En Madrid en mi barrio
en un billar
una Banda de chicos
con un cigarro en la boca
arreglamos el mundo
a golpes de futbolín

A la salida del curro
a la academia nocturna
a aprender el ingles
que es de gran porvenir,
y si tu padre no lo hizo, tú sí

Mis amigos con los que jugué donde estarán
mis amigos con los que hice la revolución
mis amigos en un tresillo se aplastarán

Manifestación,
palos y carreras
Al final en un bar
nos bebiamos el mundo
Compañeros de baile
amigos de veinte duros los domingos

Mis amigos con los que jugué donde estarán
mis amigos con los que hice la revolución
mis amigos en un tresillo se aplastarán


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6 comentarios

  1. Manuel | 18/06/2021 11:50h. Avisar al moderador
    SALUDOS JULIAN ERES UN TÍO COJONUDO Y BUEN COMPAÑERO RECIBE UN FUERTE ABRAZO VIRTUAL, TÚ COMPAÑERO Y AMIGO MANOLO EL CAFETERO.   
  2. Martín | 17/06/2021 23:11h. Avisar al moderador
    Julián, vecinos como tú hace que de Madrid al cielo pasando por Carabanchel. Salud y Rock and roll !!    
  3. Juan Carlos | 17/06/2021 20:41h. Avisar al moderador
    Me ha encantado el relato, una historia muy humana de Carabanchel. Sobretodo el final me encanta esa canción de Topo. Por cierto Alaraz es un pueblo precioso.   
  4. MIGUEL | 17/06/2021 20:32h. Avisar al moderador
    ME GUSTA TÚ SENSIBILIDAD Y LO QUE TRANSMITES , Y EL RECUERDO DE UNOS TIEMPOS QUE FUERON , BONITOS , DUROS Y EXCITANTES .   
  5. Alfred | 17/06/2021 19:32h. Avisar al moderador
    Grande!!!   
  6. Agustina | 17/06/2021 19:18h. Avisar al moderador
    Me ha encantado tu relato Julián, un besito.   

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